La frase que todas tememos: “Mamá, estoy aburrida”

Hija con cara de aburrida junto a su mamá

Todas los papás le tememos a esa frase y en vacaciones de invierno la escucharemos más de alguna vez. Es como si la falta de diversión dependiera de nosotros, los adultos. Pero son infinitos los artículos que hablan sobre los beneficios que trae estar aburrido.

¿Por qué es tan bueno que se aburran?

Porque sólo ahí es posible que despierte su capacidad para imaginar y crear.

Cuando los niños crean es su momento de máximo esplendor. Sin embargo la verdadera creatividad sólo se expresa cuando son capaces de escuchar sus estímulos internos.

Si no tenemos espacios de aburrimiento no somos capaces de conocernos. Y sin ocio, no podemos aprender a lidiar con la monotonía y saber cómo sobreponerse a ella.

¿Por qué se aburren los niños?

De acuerdo a un interesante artículo sobre este tema, cuando los niños se quejan de que no tienen nada qué hacer, es por alguna de estas tres razones:

  • Están acostumbrado a los juegos de pantalla y no saben escucharse a sí mismos.
  • Su tiempo siempre está estructurado con actividades que alguien pensó por ellos y no saben qué hacer con su “tiempo libre”.
  • Necesitan atención de sus padres para recargarse.

Las dos primeras se resuelven apagando las pantallas y dejándoles tiempo sin actividades planificadas. Pero la tercera depende de nosotros.

Cada ciertas horas del día, los niños necesitan “rellenar su estanque de amor”. Algo así como sentirse mirados y queridos para poder seguir solos.

Y es verdad. Cuando me doy el tiempo y  me siento a jugar con ellos, están mucho más dispuestos a seguir por su cuenta, después de un rato.

El frasco para el aburrimiento

La situación de encontrarse “sin hacer nada” puede ponerlos muy ansiosos y quejumbrosos. Por eso, los expertos recomiendan tener un “Frasco para el Aburrimiento”. O sea, una serie de actividades creativas escritas en papelitos que se guardan dentro de un frasco. Cada vez que alguien dice que está aburrido, debe sacar un papel. 

Lo ideal es que las actividades sean escritas con los propios niños. Pero si no sabes por dónde partir, aquí va una serie de sugerencias para que los ayudes:

  • Revisa un álbum de fotos.
  • Escribe o dibuja una carta para algún abuelo.
  • Haz una carrera de obstáculos en el pasillo o el jardín.
  • Arma un club bajo la mesa del comedor.
  • Pon música y ¡a bailar!
  • Juega al periodista y entrevista a cada integrante de la casa preguntándole 10 cosas que le gusta hacer.
  • Cepilla al perro.
  • Busca formas en las nubes.
  • Pinta o forra una caja de cartón y haz un basurero para reciclar papeles.
  • Clasifica tus juguetes por porte, tipo o color.
  • Organiza tus libros.
  • Disfrázate con ropa de los papás.
  • Haz un collage recortando revistas.
  • Escribe un calendario de los cumpleaños familiares.
  • Empieza una colección de hojas o flores.
  • Escribe rimas.
  • Crea un laberinto con tubos de papel higiénico.
  • Dibuja un plano de tu dormitorio soñado.
  • Pinta una isla desierta y todo lo que te llevarías.
  • Aprende un juego de naipes.
  • Juega a saltar con un elástico entre dos sillas.
  • Quita malezas en el jardín.
  • Dibuja una historieta sobre tu vida.
  • Escribe una carta para sí mismo y ábrela en tu próximo cumpleaños.

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One thought on “La frase que todas tememos: “Mamá, estoy aburrida”

  1. mi hija de 5 añitos siempre se aburre mucho los fines de semana
    asique voy a copiar varios tips para recrearlos juntitas
    muchas gracias colloky esto es de gran ayuda