Mi hija come poco, pero me niego a decir que es mala para comer

Niña mala para comer mira el plato con cara de asco.

Este post es para solidarizar con todas las mamás y papás que pasan por lo mismo que  yo: un hijo que come poco o que no come.

Mi hija es mala para comer.

Agradezco que sea mi tercera hija, así que naturalmente estoy más relajada. Pero no deja de ser estresante ver cómo puede pasarse el día con dos leches y nada más.

Nunca pide comida. Ni siquiera cuando estamos comiendo alguna chatarra. Bueno, casi nunca. Las papas fritas y las tortas le hacen abrir la boca instantáneamente para unos pocos bocados.

Creo que si no fuera así, no sería humana.

¿Cuándo comenzó el problema?

Sus dificultades con la comida comenzaron exactamente el primer día que le ofrecí papilla. Con la leche materna nunca tuvo problemas. Tomaba y mucho. Pero cerca de los seis meses cuando era hora de empezar con los alimentos sólidos, el proceso de alimentarse pasó a ser un tema.

Durante días me miró desde el otro lado de la cuchara con la boca sellada y sin intenciones de probar bocado.

Su desprecio era equivalente a decirme: “¿y tú crees que esa cosa café es igual de rica que mi leche?”

Hice de todo. La dejé pasar hambre. Le ofrecí comida y postre juntos. Le di el chupete y por debajo traté de meter la cuchara. Estuve a punto de desesperarme por completo. Pero como dice mi mamá: “si el niño puede, usted puede el doble”.

En esta guerra de voluntades, yo no cedí y ella finalmente se convenció de que a esa hora no habría nada más. Con lentitud, accedió a abrir la boca para un máximo de 5 cucharadas.

Obviamente bajó de peso. Pero como siempre compensa con leche, nunca ha dejado de crecer.

La pediatra sólo me repite: “en Chile el problema es la obesidad, no la delgadez. Y ningún niño se muere de hambre por gusto”.

Simplemente, no le da hambre

Convengamos que ver a un niño pasarse el día con la leche del desayuno, casi sin almuerzo y luego sólo la leche de la tarde, es un poco angustiante.

Ahora que tiene más de dos años, y come algo más, sigue siendo un tema. Introducirle alimentos nuevos es toda una aventura. Y sacarla a comer afuera, todo un desafío. 

Las horas de almuerzo o cena pueden ser una tortura intentando que abra la boca.

Todos los días me repito que no vale la pena angustiarse y cuando me doy cuenta de que estoy a punto de estresarme, dejo de insistir. Si no quiere comer, no come.

Cuando le da hambre: sólo opciones saludables

En nuestra casa nunca hay demasiada chatarra y cuando finalmente le da hambre -como una vez al día-, sus opciones son siempre saludables.

Con este método, hemos ido logrando que muy lentamente coma comida normal:

  • un poco de arroz
  • huevos
  • pepino
  • brócoli
  • arándanos

A veces papas. Otras veces, tallarines. De vez en cuando frutas como plátano y uvas.

Pero siempre leche.

Me niego a decir que es mala para comer

Estoy convencida de que irá mejorando. Si tenemos suficiente paciencia y no cedemos con la comida saludable, lograremos que se alimente como sus hermanos.

Me niego a decir que es mañosa o mala para comer. También me niego a creer que no le gusta la lechuga o el puré. Se lo seguiremos ofreciendo y estoy segura de que en algún momento lo probará.

En nuestra casa no hay ninguna capacidad de hacer “comida a la carta”. Y ya hemos ido logrando que pruebe nuevos sabores. Mucho más lento que otros niños. Pero hay días en que tenemos suerte, y se atreve con algo nuevo.

¿Te ha pasado algo parecido? Cuéntanos tu experiencia.

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2 comentarios en “Mi hija come poco, pero me niego a decir que es mala para comer

  1. Me ideNtifico tanto con este post , es como si leyera mi historia con mi hija de seis años , su fuera por ella solo tomaria leche .
    A veces me da lata cuando no come pero la verdad es que no la puedo obLigar ,tengo la esperanza que cuando crezca aprenda a comer y probar cosas nuevas

  2. Hola, tengo una hija de casi dos años que no quiere comer en casa, se come todo en la sala cuna pero en casa no hay caso que abra la boca y pruebe bocado, sin siquiera probar lo que le estoy ofreciendo no come, le paso el plato para ver si come algo sola y una que otra cucharada, no se si es normal o mi hija es muy regalona pero de verdad me angustia, sobre todo los fines de semana